jueves, 22 de octubre de 2015

El dilema de ser Trader o Inversionista

Los distintos perfiles existentes en el mundo de las inversiones, nos llevan a la pregunta, cuál es mejor o más apto para mí. El Trader e Inversionista a largo plazo presentan diferencias muy notorias a pesar de que se relacionan en los mercados financieros. Por ejemplo, ser un Trader por obvias razones implica dedicar más tiempo a interpretar qué rumbo tomarán en el corto plazo los activos, sobre todo a profundizar en el análisis técnico y a desarrollar una disciplina mental a la hora de entrar y salir del mercado.
También, el Trader a diferencia de un inversor a largo plazo, busca que ardan los mercados con volatilidad de precios independientemente de la dirección que tomen, pero éste último por otro lado, busca un crecimiento sostenido del activo en el cual participa, desarrolla una capacidad en el análisis de fundamentos de las empresas o de la economía mucho más serio, mientras que los inversores más experimentados confían en que al final de las posibles correcciones que pudiera presentar el mercado de valores y sus vaivenes por los ciclos económicos, éstos siempre terminarán subiendo como la historia lo ha probado. Sin olvidar que ambos perfiles tienen presentes los dos análisis implícitos, pero desarrollan comúnmente uno más que otro y es donde surge la diferencia de opiniones en base a experiencias.

Reitero que históricamente el mercado de capitales ha probado ser un mecanismo sólido de creación de riqueza en el largo plazo. Sin embargo, algo que no consideran los asesores financieros y gestores de fondos institucionales al recomendar a sus clientes fondos de inversión hoy en día, es que nos encontramos en el cenit del crédito en niveles históricamente bajos y nunca antes vistos. Esto tiene un efecto mucho más allá de una simple recesión o una crisis en el futuro no muy lejano. Como se muestra en el siguiente gráfico, la respuesta de la Reserva Federal es bajar aún más los tipos de interés para impulsar los activos y crear un efecto riqueza después de cada crisis. 



La pregunta que surge es: ¿Será buena idea invertir a plazos considerables en los fondos o acciones más populares en este momento? Como escribí en mi artículo: ¿Qué hay detrás de los mercados en máximos históricos? Los índices bursátiles se dispararon después del 2008, reaccionando  principalmente por toda la masa monetaria que fue a parar a la renta variable, pero ¿una vez que el crédito llega a cero, a dónde más pueden llegar los bancos centrales?. Tal vez este gráfico nos da la posible respuesta como siempre exagerada de la FED y el incremento de la masa monetaria ante el siguiente estallido de activos que una vez crearon una enorme riqueza sin precedentes.



Sin embargo, la cuestión más importante ahora, no es si subirán algún día los tipos de interés en el futuro, sino más bien que hará el QE4 que está en camino, ¿podrá lanzar los mercados más alto como lo hicieron los QE anteriores?, o el pánico y la desconfianza se apoderarán del sistema entero.
Ante el riesgo expuesto, probablemente suena más coherente ser más conservadores e inteligentes en inversiones a largo plazo como oro y plata físico, que han probado ser objetos de deseo en los peores días de Wall Street o de las bolsas y ser más agresivo en la compra venta de activos financieros que logran una jugosa rentabilidad en el corto plazo con la educación adecuada o con el intermediario correcto.
La mejor inversión es tu educación financiera, cada uno aún tiene tiempo de tomar las riendas de su propio futuro económico o arruinarse ante lo que viene.







No hay comentarios.:

Publicar un comentario