sábado, 26 de marzo de 2016

La incompetencia de reconocer burbujas en nuestro actual modelo económico.

¿Recordamos el origen de la primer burbuja económica en la historia? Esta se vivió en Holanda en el siglo XVIII, cuando los habitantes de ese país pagaban cantidades exorbitantes por los bulbos de la bella flor de Tulipán, la cual representaba status social y se le consideraba la mejor inversión, pues  escalaba precios cada vez más altos y se tenía el mismo panorama para los años venideros. La gente enloquecía, e incluso llegó a invertir los ahorros de toda su vida o a vender sus casas por obtener un sólo  bulbo en la cima de la burbuja; error que lamentarían con el violento estallido, cuando el pánico se apoderó de las personas de toda clase social, y no hubo más compradores en un mercado donde vendedores exigían precios ahora irracionales para las masas. Por lo que la inevitable quiebra puso fin a la edad de oro de Holanda, siendo barrida por la pobreza.
Por obvias razones de ser la primer burbuja, pueden eximirse de culpa a los holandeses por no detectarla, sin embargo, lejos de haber terminado, desde la primer burbuja económica registrada en la historia, llegaron a aparecer un sin número en diferentes épocas y en diferentes latitudes, incluso hasta nuestros tiempos, catalogándose por muchos como un misterio.
Lo cierto es que el patrón histórico ha sido muy similar, ya que el gran crecimiento económico en diversas ocasiones ha sido acompañado del impulso por el efecto riqueza de las burbujas económicas basadas en endeudamiento, normalmente identificadas por un impulso en el activo en cuestión que es incluso mayor al de la misma economía.
Enfatizando que este efecto riqueza del alza de precios no sólo beneficia a los especuladores que buscan obtener una rentabilidad en los diversos activos, si no también a los sectores económicos, propiciando crecimiento vía endeudamiento del crédito barato.
Hoy en día es importante señalar que el crecimiento de una economía debe basarse en la sostenibilidad de cómo se hace, más allá de sólo concentrarse en qué porcentaje crece el PIB y la comparación con otros países, que por supuesto la clase política presume. Por lo que es indispensable considerar bajo qué costo social y ambiental se hace dicho crecimiento así como las implicaciones en el futuro.
Se puede decir que existen dos maneras de crecimiento. Uno es bajo la economía de libre mercado donde en base al ahorro se invierte con visión a la apertura económica de negocios y se origina una subsecuente rentabilidad que permite planificar en el largo plazo. La segunda forma que tenemos es la manera artificial, impulsada por políticas que obligan al estímulo de la demanda interna, es decir el gasto, el consumo y el sobreendeudamiento; un sistema que no está por demás decir, define ganadores y perdedores por su naturaleza al estar en el lado correcto en la manipulación de las tasas de interés.
Todo esto se debe a que las teorías de origen Keynesianas, tuvieron mayor empuje después de la gran depresión en los años 30 y determinan que el crecimiento es hacer más de lo mismo una y otra vez o el método artificial mencionado; inflando activos indirecta y directamente en el camino, sin antes haberse detenido a pensar que esto es el principal  catalizador de los auges y colapsos.
Considerando que la economía se basaría en el gasto, el consumo y el endeudamiento, el PIB sólo toma en cuenta un tercio de todo lo que la economía realmente produce, pues está orientado a calcular la producción de bienes y servicios en la etapa final de consumo con un horizonte de corto plazo.
Resaltando que el diseño del PIB se hizo para reflejar buena salud, siempre y cuando avanzara de forma vertical independientemente de otras variables importantes y para cuantificar los resultados de estas otras variables que no son contempladas se crearon medidas alternativas al PIB, que hasta la fecha se siguen debatiendo sus propias limitantes de cada una.
El mismo problema ocurre con el método para el cálculo de la inflación en el Índice de Precios al Consumidor, que únicamente contempla una canasta básica de bienes previamente seleccionados, y si en general los precios de estos bienes más próximos al consumo del ciudadano reportan un incremento fuera de los parámetros establecidos, se le conoce como inflación. Pero caso distinto sucede cuando los precios de bienes de consumo duraderos o activos como, autos, arte, casas, acciones etcétera, sufren el mismo efecto lo llaman auge y esta es la clave.
La sustitución de palabras con contextos positivos o negativos juega un importante papel por el cual existe esta confusión. El efecto riqueza del auge en activos y endeudamiento, sin lugar a dudas empuja al PIB de manera temporal sin siquiera considerarse en muchas ocasiones peligroso, originando en el camino portadas en los medios con un exagerado tono optimista para el futuro, influenciados bajo el actual modelo donde nadie menciona la palabra burbuja y hasta se ridiculiza.
No obstante se empieza a admitir cierto grado de preocupación en el pinchazo, que se caracteriza por la notoria disminución en la tendencia alcista y la afectación de los diferentes sectores que van compensando poco a poco un lento crecimiento (la etapa que actualmente vivimos). Siendo oficialmente reconocidas las burbujas cuando ya han estallado y esparcido sus sus peligrosos efectos en la sociedad.
La extrema fragilidad de la memoria financiera hace que los desastres pasados se olviden rápidamente y que las personas se feliciten a sí mismas por sus supuestos grandes descubrimientos.
De cualquier forma la comunidad financiera y política siempre buscará un factor o personaje distinto a su clase para culpar del hundimiento que originan sus incorrectos modelos económicos.

Islandia, un modelo de estabilidad financiera para el mundo.

Recapitulemos lo que ha sucedido después del desplome del 2008 en la mayoría de las economías occidentales.
Como sabemos, se rescató a los bancos demasiado grandes para caer (Too big to fail), se nos vendió la idea de la recuperación económica por economistas y estadistas reconocidos. En Europa sobre todo se recortaron programas sociales y se impusieron medidas de austeridad para supuestamente ahorrar dinero, y lo más importante, en general los países volvieron a hacer más de lo mismo, inflar nuevas burbujas tomando nueva deuda a un ritmo exponencial con el fin de retrasar y empeorar el inevitable colapso.
A diferencia de los malos pasos de la mayoría, Islandia fue el único país que rechazó el concepto “demasiado grande para caer” implementado por la propaganda política, que tuvo sus raíces con Henry Paulson ex secretario del tesoro de los Estados Unidos, cuando salvó al quebrado sistema bancario y que incluso los medios lo aclamaron como un héroe.
Islandia es una pequeña Isla de aproximadamente 329,945 habitantes, ubicada en el extremo noroeste de Europa que tuvo el problema similar al de Estados Unidos con banqueros corruptos que se enriquecían de apalancar la economía con derivados tóxicos, poniendo en riesgo sus firmas y al país entero. Las consecuencias de la explosión de la burbuja fueron una contracción del PIB en un -7.6%, el desempleo escaló al 8%, y la inflación se disparó a más del 12%. Pasivos bancarios denominados en monedas extranjeras, se dispararon 20 veces el presupuesto del estado. Entonces el país aceptó más de 5 mil millones en rescates del FMI y de otros países vecinos tras su corrida bancaria. Lo que sucedió después va en contra de todo el pensamiento económico predominante.
Islandia no re-apalancó el sistema financiero como todos los demás que emitieron moneda e impulsaron activos para ocasionar el supuesto efecto goteo en la sociedad. Los Islandeses se negaron a esas ideas y rechazaron asumir el riesgo de entidades privadas con dinero público.
Es decir, a diferencia de Estados Unidos que rescató a los banqueros con dinero de los contribuyentes, la pequeña isla dejó quebrar a 3 grandes entidades financieras, estableció controles de capital e inició una persecución para meter a banqueros fraudulentos a la cárcel, y que hasta ahora tiene 23 bajo condena. Pero lo más importante es que promovieron medidas económicas para rescatar al pueblo, como una agencia para la condonación de la deuda a personas con graves dificultades financieras y la distribución de ingresos derivados de la venta de activos de los bancos. Así fue como este pequeño país Nórdico puede presumir que se recuperó plenamente de la crisis del 2008, e incluso llegó a pagar su deuda restante con el FMI por 332 millones de dólares con anterioridad a la fecha de vencimiento.
Hoy en día la economía islandesa se expande rápidamente con bajo nivel de desempleo, alto crecimiento y disminución de la deuda, incluso cuando Europa estaba ocupada imprimiendo dinero para salir de la temida deflación.
Nuevamente este país goza de una de las mejores tasas de equidad salarial por género y de reparto de riqueza.

                                                     Gráfico de Zero Hedge
Islandia tiene un desempeño de crecimiento de los más altos en Europa, en parte también gracias al turismo que ha crecido en una tasa del 100% desde el 2006 y las exportaciones han ido en aumento, su endeudamiento va disminuyendo de niveles peligrosos, mientras que el de las economías occidentales siguen subiendo rápidamente.
Sin embargo, aún tiene importantes retos, como los controles de capital y las tasas de interés altas, tanto para empresas como para residentes. Pero la economía va mucho mejor encaminada que quienes se ajustaron estrictamente a los mandatos de la Troika (Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) como es el caso de España y Grecia, donde el primero tiene una tasa de paro juvenil del 48% y el segundo del 49%.
Además el país se destaca por tener una resolución a una reforma monetaria puesta en la agenda del parlamento, reforma que de culminarse podría quitarle la capacidad a los bancos comerciales de crear el dinero como deuda y el poder de expandir el suministro de dinero por medio del sistema de reserva fraccionario. Es decir, un sistema de banca pública que beneficie a la mayoría de la población y no sólo a un porcentaje pequeño.
Soluciones y propuestas siguen apareciendo en los últimos años, la concientización de nuestro sistema monetario actual ha movido a diferentes individuos talentosos y movimientos a ver el dinero de manera distinta al canon establecido.
Mientras tanto, el caso contrario de los Estados Unidos ha consolidado un sistema bancario mucho más poderoso como nunca antes en la historia. Argumento de esto es que 37 bancos han pasado a ser tan solo 4, en una década, los cuales son: JP Morgan, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup; entidades que hoy en día el término “demasiado grandes para caer” ya les queda muy corto, porque prácticamente son imposibles de rescatar, asunto que ya ha considerado el candidato a la presidencia Bernie Sanders que dentro de sus propuestas contempla el desmantelamiento de estos grandes bancos, además de auditar a la FED.
De cualquier forma Islandia es un buen ejemplo de que hacer lo contrario a lo que dicta la élite financiera resulta beneficioso para la sociedad y es un modelo que pudiera estar sentando las bases de un sistema financiero justo y equitativo.

Bancos zombies aplazan su inevitable bancarrota. ¿Quienes los mantienen a flote?

Sonó un crack en las acciones de los mayores bancos y todo el mundo volteó a ver los balances de las instituciones financieras en dificultades. El CEO del Deutsche Bank la semana pasada tuvo que hacer un comunicado para calmar las aguas turbias en los mercados y aclarar que el banco sigue siendo sólido como una roca, mencionando que no dejará de pagar los cupones de sus bonos CoCos de mayor riesgo (que más adelante explicaré), ya que ha implementado recorte de gastos en algunas divisiones del banco e incluso despidos.
De cualquier manera, los números siguen dando de qué hablar, indicando riesgo de crédito o insolvencia, y esto se ve reflejado en el precio de sus acciones que llegaron a niveles por de bajo de los mínimos del 2008 y en el nerviosismo de impago de dichos bonos, esto está aunado a que los inversores preocupados adquieran más permutas de incumplimiento crediticio (CDS), que por cierto cotizan en máximos de un lustro. Por otro lado, no ayuda mucho el hecho de que tengan una gran exposición a materias primas sobre todo al sector energético como es el caso del petróleo y que influye enormemente en sus malos resultados.
El pasado viernes dentro de su plan para calmar al mercado, el mayor banco Alemán se vio en la penosa necesidad de hacer una recompra de su propia deuda, incluyendo bonos CoCos por un valor de 5,000 millones de euros. Medidas no convencionales que seguramente sugieren que todo está en calma, como presumen altos funcionarios del gobierno y del banco.
¿Pero qué son estos famosos bonos CoCos? Básicamente es la manera de encubrir la insolvencia del banco y evitar el rescate del contribuyente por determinado tiempo, porque los instrumentos absorben las pérdidas. Estos bonos sin fecha de vencimiento se venden a diferentes inversores alrededor del mundo, terminando en la recapitalización del sector bancario por sus malos manejos. A estos se les puede catalogar como basura, (como lo fueron instrumentos CDOS antes del 2008), pues pagan sus cupones sólo cuando la institución no se ve en dificultades de liquidez. ¿Pero podríamos preguntarnos cómo alguien estuvo dispuesto a comprar estos bonos? La respuesta es que en un entorno prolongado de tasas de interés bajas los inversores salían perdiendo y con los intereses negativos era impensable invertir el dinero en instrumentos que cobran, por tonto que suene, también las caídas en la bolsa orillaron a muchos inversores ingenuos a estos instrumentos que ni siquiera comprendían, llamados “bonos CoCos.” Les pareció justo una rentabilidad del 6% o 7% para cerrar el negocio. Estos bonos tienen la posibilidad de convertirse en acciones de la empresa en caso de incumplimiento, acciones que como mencioné viven su peor momento.
Ante inversores preocupados por la salud de los bancos, las permutas (CDS) incrementan y los bonos CoCos terminan cayendo como se refleja en el siguiente gráfico donde se observa el Unicredit de Italia, el Deutsche Bank en Alemania y el Santander en España.


Caídas que según JP Morgan, corresponden a que el mercado está descontando por lo menos 3 años de falta de pagos en cupones, que terminará en conversión automática a acciones, de lo cual los inversores están huyendo.
De los Bancos Europeos que se emborracharon por varios años de toda esa liquidez que les proporcionó el BCE, fue el Deutsche Bank el primero en comentar que no necesitaban más flexibilización cuantitativa, pero poco después entró en escena el personaje que al parecer le dio más lucidez a su banco, el Director de Estrategia de Capitales: David Bianco, como si se tratara de una aclaración adicional, mencionó que aborrecen los intereses negativos porque están aniquilando su negocio como intermediarios financieros; pero que sea bienvenido más QE para mantenerlos vivos.
Es decir, el recorte de tasas del BCE bajará las rentabilidades que ofrece el mercado de deuda y seguirá alimentando esta burbuja que no quieren reventar pero a su vez podrían arrinconar al sector bancario en su negocio de otorgamiento de préstamos y su consecuente reducción de márgenes de ganancia. Por lo que el Deutsche Bank es la entidad que ha salido perdiendo más, a partir de la expectativa de más flexibilización cuantitativa y concretamente de los intereses negativos (NIRP).
Así que en Marzo el BCE con su programa de recorte de tasas estará entre la espada y la pared, porque supuestamente buscará alentar la demanda y superar la deflación, pero por otro lado como se explicó, el sistema bancario se verá en mayores dificultades con tasas negativas. Lo que está claro es que la volatilidad y el nerviosismo en los mercados aún está lejos de terminar, puesto que los mercados no confían en las palabras del director del mayor banco Alemán o en los balances de los demás bancos con riesgo de crédito.
Esta es la lista de los bancos con mayor exposición a derivados tóxicos.


Pero ¿quién recapitalizará a los bancos enfermos cuando los CoCos ya no sean suficientes? Tal vez eso responda a nuestra pregunta de porqué los gobiernos y bancos centrales están tan entusiasmados en abolir los billetes de alta denominación y el efectivo, para pasar a introducirnos a sistemas de dinero totalmente digitales. Si llegan a concretar su plan, nos estarán otorgando la batuta para mantener a flote a estos muertos vivientes con recapitalizaciones o confiscaciones en nuestras cuentas bancarias. Situación que nos hace pensar en que deberíamos buscar alternativas de dinero descentralizado, de ahí la importancia de ideas revolucionarias como el Bitcoin.
De cualquier manera el sistema bancario insostenible pospone su fecha de caducidad y tarde o temprano entre todos los diversos riesgos que se asoman en la economía mundial, podrían hacer estallar al siguiente Lehman Brothers y mandar a estos zombies por fin a la tumba.

¿Es el Deutsche Bank el siguiente Lehman Brothers?

Una vez más, parece que los grandes medios están enfocándose en las mismas noticias económicas viejas, y están pasando algo muy importante desapercibido; se trata del factor que está masacrando los precios de las acciones de los más importantes bancos sobre todo de los europeos.
La leyenda de Wall Street Warren Buffet una vez dijo: “Los derivados son armas de destrucción masiva” haciendo hincapié en el detonante de la última crisis suprime, sin embargo, lo que olvidó mencionar es que no todos los derivados son malos. Él se refería en particular a los que cárteles  bancarios se ocupaban de empaquetar junto con deuda tóxica y vender a terceros, transfiriendo riesgos (CDOS) y posteriormente apostar en contra de estos (CDS). En el caso de Lehman Brothers, ninguna calificadora u organismo regulador emitió señales de alerta del peligro que encaraba, incluso poco antes de quebrar aún tenía una calificación alta.
Hoy en día, el panorama es algo distinto al de hace unos años, ya que los mayores bancos en el mundo tienen una exposición mucho mayor, la palabra correcta es colosal a billones de dólares en peligrosos derivados de los que destacan en Nueva York el Citigroup y el JP Morgan, en Londres el Barclays y en Alemania el Deutsche Bank.
Lo que genera la pregunta del millón ¿cuál es el banco que debería estar en el foco de atención, ante su inminente caída y su posterior efecto dominó en el sistema financiero?, la respuesta esta vez no se encuentra en los Estados Unidos, sino más bien en el corazón de Europa, es decir el mayor banco Alemán: el Deutsche Bank con una paralizante exposición a 72.8 billones de dólares en derivados; esta cantidad es algo así como 20 veces mayor que el PIB de Alemania y 5 veces el PIB de la zona euro, incluso comparándolo con la deuda pública de Estados Unidos, es menor de 1/3 de la exposición del Deutshe Bank, lo que le da el título del banco más expuesto a derivados del mundo.
Comparación del Deutsche Bank con el PIB Alemán y el de la Zona Euro.


El Deutsche reportó recientemente el ejercicio del 2015 con pérdidas contundentes y alarmantes por 6,800 millones de euros, donde se contemplan costos legales que constantemente ascienden y el pago de multas por prácticas corporativas corruptas, de las que se les ha pillado, por supuesto. Como por ejemplo, en Abril del 2015 los supervisores de Estados Unidos y Gran Bretaña los obligaron a pagar una multa de casi 3 mil millones de dólares por haber manipulado el Libor, Tibor y Euribor. Por otro lado, su gran cartera vencida en permutas de incumplimiento crediticio (CDS) es la que está ocasionando importantes estragos en el banco.
Este ha sido su desempeño de hace algunos meses en el mercado bursátil.


La realidad es que no sólo el DB, si no toda banca está sobre apalancada gracias a la supuesta etapa de recuperación económica, cortesía de bajas tasas de interés por parte de los mayores bancos centrales, donde se les recompensaba a estas entidades al asumir cada vez mayores riesgos, pero llegó lo inevitable, se volvió insostenible el jugoso negocio en sus balances generales.
A pesar de que el DB se ha deshecho de cierto volumen de permutas de incumplimiento crediticio (CDS), en una nueva regulación bancaria alemana, parece ser que el daño ya los tiene arrinconados y el riesgo de crédito se disparó de manera vertiginosa este mismo año, que también está penetrando lentamente en otras instituciones bancarias.

Gráfico de Zero Hedge

A pesar de ser prácticamente insolvente, goza de calificaciones relativamente estables, por parte de las bien conocidas honestas agencias calificadoras independientes. ¡Que sorpresa!
Fuente: Deutsche Bank

Pero, ¿Quiénes son la contraparte en todos esos derivados? Un gran porcentaje de estos son derivados OTC, lo que quiere decir que su contraparte son otras entidades financieras, (como lo fue IG de Lehman Brothers y otros bancos), enfatizando que existe menos transparencia en los OTC que en un mercado organizado como el CME o el Mexder en México. Por lo que las prácticas de la “banca en las sombras” son más comunes.
La siguiente pregunta que se genera en este punto es, ¿Cuántos son la contraparte del Deutsche Bank? La respuesta es una enorme red de bancos centrales y bancos comerciales, así que si un día se declarara en quiebra, le seguiría una reacción en cadena, e inmediatamente se verían en serios problemas el Citigroup, Barclays, HSBC, Morgan Stanley, Société Générale, etc. En pocas palabras, esta vez no pondrá la economía mundial de rodillas, prácticamente será imposible rescatar al que podrá causar la ruptura total de la Unión Europea y el colapso del sistema financiero completo.
Entonces es cuando la mayoría de la gente recordará con pesar los precios actuales de ganga, en los que se encuentra el oro, la plata y el bitcoin, porque no volverán a verse nunca más, ni por lejos en el futuro.
Por ahora el Deutsche Bank presiona abiertamente al señor Draghi del BCE, para no volver 
a programas de flexibilización cuantitativa que se plantea en Marzo, debido a que ellos asumen le representaría mayor riesgo a su más grande colateral de permutas de incumplimiento crediticio (CDS) pero, ¿Quién es este colateral? Nada menos que el Bundesbank (banco central alemán). A lo que recientemente éste mercado reaccionó muy preocupado y se puede notar en el siguiente gráfico.

Gráfico de Zero Hedge

En conclusión, toda la banca zombi prácticamente sabe que es insolvente para pagar sus compromisos contraídos con el mismo sistema financiero, pero nadie quiere ser el primero en caer, así que esta batalla principalmente se peleará entre Mario Draghi, ex empleado de Goldman Sachs y leal súbdito, contra el Deutsche Bank, haciéndonos ver que cada uno busca sus propios intereses de por medio.
¿Te resulta familiar esta historia? el problema es que el resultado es mucho peor y se está acabando el tiempo.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Inicio de año agresivo, pero los mercados bursátiles continúan alcistas.

Hace algunos meses, los mercados bursátiles alcanzaban niveles récord tan seguido que al encender el monitor ya no nos sorprendía la baja volatilidad y la fiesta que gozaban los operadores; pero un día abrimos los ojos de ese encantador sueño y experimentamos la realidad del frankenstein que nuestros planificadores centrales continúan creando y un día despertará.
Desde aproximadamente agosto del 2015, la expectativa de incremento de tasas empezó avivar los temores de esos eufóricos compradores irracionales, que justificaban los precios irrisorios de las acciones y comenzamos a ver de un momento a otro el incremento exponencial de la volatilidad. El Dow Jones caía más de 900 puntos en una semana y a la siguiente los volvía a subir. Repentinamente empezó una ola de ventas agresiva por parte los grandes jugadores.
Existen muchos factores que se derivan de este comportamiento, pero la razón más importante es que ninguna burbuja es para siempre y alrededor del mundo están mostrando señales de agotamiento. Sin embargo, pese a todos los riesgos que ya se han mencionado en este espacio, siendo objetivos, los principales índices bursátiles americanos continúan en alza.
El Dow Jones se mantiene en bull market, confirmando con esta línea de tendencia alcista y de hacer una rotura podría decirse lo contrario.



En el grafico semanal el Dow tiene un soporte de manera Horizontal en 15,500 y 16,000 unidades que de romper los niveles, confirmarían también este cambio de tendencia. Por otro lado, una resistencia entre los 18,250 y 18,300 que el superar estos precios llevarían al índice a nuevos máximos.



Desde la perspectiva mensual, el S&P 500 es aún más clara su tendencia ascendente, iniciando el trazo de la línea a principios del 2009 con las medidas adoptadas en la nueva burbuja de recuperación económica.
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En el gráfico semanal, trazando de manera horizontal el selectivo S&P 500 tiene un soporte en las 18,000 unidades que de perforarla confirmaría un Bear Market y una resistencia en 12,125 que de romperla indicaría un nuevo récord y posibles nuevas alzas.
El oscilador RSI que se muestra abajo del gráfico mismo, indica que si se perfora esa línea descendente, podría tener suficiente fuerza para acercarse a la resistencia mencionada o llevarlo a niveles de sobreventa.


En el caso del IPC en México, de una rotura por debajo las 40,000 unidades podría pasar a dirigirse a su siguiente línea de tendencia y de superar arriba de 46,000 llegaría más alto.


Los próximos meses marcarán la pauta importante para ver hacia donde evolucionan los precios de los mercados y veremos en que terminan todas esas advertencias que incluso Carstens ha hecho, y que seguramente lo agobian sin cenar por las noches.

Japón, un miembro más en las polémicas tasas de interés negativas.

Japón es una economía estancada desde hace más de dos décadas, que prueba de manera contundente que la emisión de moneda desmedida no ha resultado en ningún incremento verdadero de la demanda o actividad económica.
Si la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y otros bancos centrales, han experimentado con la política monetaria de diferentes maneras; El Banco Central de Japón los hace ver como un juego de niños, ya que ha implementado programas de QE (flexibilización cuantitativa) de manera más agresiva, buscando desesperadamente entre sus metas, el querer llevar la delantera en la “guerra de divisas” y hacer del débil Yen el medio para impulsar las exportaciones. La ironía es que aún así tiene una deflación más profunda que otras economías desarrolladas y la deuda pública más escalofriante, que se sitúa en más del 250% con respecto al producto interno bruto y año con año va en aumento.
Como ninguna medida del BOJ (Banco Central de Japón) parece funcionar, se han sumado a NIRP (tasas de interés negativas) aplicando un -0.1%, en un intento fallido más por alentar al sistema bancario a prestar inmediatamente el dinero y estimular la demanda de la economía real; cruda realidad que la mayoría del crédito también termina en activos financieros y el efecto goteo en la mayoría es escaso o nulo. Prueba de las buenas noticias para los especuladores, es que el índice NIKKEI rápidamente reaccionó en una alza del 3%. Pero por otra parte, con estas políticas de tasas bajas de dos décadas lo que sí ha logrado Japón, es castigar la buena cultura del ahorro arraigada de sus habitantes, obligándolos a gastar y con esta medida lo que se desea es que se haga a toda costa.
Mostrando su escepticismo Izumi Devalier, un economista representante del HSBC de Japón, dijo: “Las tasas de interés ya están en mínimos históricos, no esperamos que estas medidas tengan un impacto significativo en la economía real, o la inflación.”
Según el comunicado del BOJ, su más grande preocupación es caer en la espiral deflacionista de la que tanto huyen y que no puedan alcanzar la meta de inflación que llevan años persiguiendo del 2%; incluso no descartan bajar más del 0.1% si lo consideran necesario. Con esto, Japón se adhiere a los países que pasaron de 0% a intereses negativos como Suiza (-0.75%), Suecia (-1.1%) y Dinamarca (-0.65%). Es cuestión de tiempo para que la recesiva economía de Estados Unidos abandone esas advertencias de más alzas paulatinas de tasas y regrese a ZIRP (política de interés 0), para sumarse con el tiempo a este ingenioso método por mantener el enfermo sistema financiero a flote. Algo que no descarta Janet Yellen, ya que lo ha dejado de entrever en una audiencia ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes en Noviembre del 2015, donde mencionó que “podría llevar las tasas de interés por debajo de 0% si la economía Estadounidense empeorara.”
En conclusión, después de años de ZIRP, QE y recientemente NIRP, intentando impulsar la demanda, queda claro que los bancos centrales son cada vez más impotentes cuando se trata de manipular la economía. Pueden imprimir todo el dinero que quieran, pero no el crecimiento económico, los gobiernos por aferrarse a expectativas poco realistas, están haciendo una enorme apuesta a estos grandes experimentos que causarán inevitablemente la ruina del sistema entero.

Los mercados se desploman a falta de metanfetaminas.

Cuántas veces al día escuchamos del pánico que se apodera de los mercados desde el inicio de este año, surgiendo diversas explicaciones y entre la más común la caída del precio del petróleo o la preocupación China.
Sin embargo, la ola de ventas en Estados Unidos está más relacionada con un fenómeno que ya hemos advertido desde hace tiempo. El sistema fue apalancado por medio de crédito para sostenerse unos cuantos años más a partir del 2008, a estas alturas se revela que el problema jamás se resolvió, la idea fue crear un efecto de riqueza temporal como lo mencionó en su entrevista en la CNBC el ex presidente de la Reserva Federal de Dallas Richard Fisher. Ni siquiera se les pasó por la mente a nuestros líderes, tomar las medidas adecuadas y dolorosas para que el capitalismo continuara y desechara a los perdedores; al contrario, el sistema recompensó a los responsables y creó un “apartheid de las tasas de interés”. Este término hace alusión a la separación de razas que se dio en Sudáfrica en cierta época, donde los blancos eran la raza dominante. Conforme a esta idea, las tasas de interés de la FED separaban a banqueros, especuladores, transnacionales y políticos como los dominantes que pudieron beneficiarse, mientras que el resto de la población tuvo que conformarse con el escaso o nulo efecto goteo del crédito, sin traducirse en un verdadero progreso económico.
Prueba de esto es que en noviembre del 2010 Ben Bernanke ex presidente de la Reserva Federal escribió en el Washington Post una publicación donde justificaba el QE2 y expuso las bases de este efecto goteo. Basándose en su teoría el QE2 aumentaría el precio de las acciones, justificando que de esa manera la gente ganaría más dinero, estaría más contenta y saldría a gastar, lo que se reflejaba en mayor consumo, por lo tanto un mayor crecimiento. El problema es que incluso ese efecto goteo se acumuló en la elite.
Esto se debe a que sólo 13 grandes bancos comerciales son los que están en contacto directo con los principales bancos centrales y ellos deciden qué  hacer y cómo ganar más dinero con toda esa liquidez que se les otorga. La liquidez comúnmente va a parar en el mercado bursátil o el mercado de bonos del tesoro y de ahí viene la deflación que enfrentan las economías y la hiperinflación en activos, algo que a Krugman seguramente se le olvidó explicar.
En el siguiente gráfico, la línea azul representa la tasa referencial de la FED, que como podemos notar disminuye desde el 2009 y cae a niveles del 0% hasta diciembre del año pasado. Por otra parte, la línea verde es la masa monetaria creada de la tasa referencial antes mencionada que se distinguen con la línea azul. Esta masa monetaria empieza a moverse muy cerca de la línea roja que representa el índice con mayor panorama del mercado americano el Wilshire 5000, lo cual significa que la masa monetaria creada de bajas tasas terminó casi por completo en la bolsa, como se dijo anteriormente.



Notemos ahora más de cerca en la siguiente imagen del mismo gráfico, que tanto la línea verde como la roja, empieza a menguar primeramente por el anuncio del fin del QE3 que la FED hizo en Octubre del 2014 y la expectativa de subida de tipos de interés posterior, para culminar con la famosa subida de manera muy insignificante en diciembre, un incremento en la línea azul que apenas si se puede distinguir en el gráfico. Haciendo alusión a un ejemplo para entender mejor estos aspectos técnicos, los grandes inversores adictos a la metanfetamina del 0% se quedaron sin un poco de su droga, lo que quiere decir que el dinero inteligente empezó a salir tras el anuncio del fin del QE3 y la expectativa de subir los tipos de interés. Mientras tanto, gracias a la maquina propagandística que tiene a su disposición Wall Street, se alentaba la codicia de los ingenuos para comprar en niveles caros.
Dando un zoom más profundo a la imagen, podemos ver cómo se construyen actualmente las posiciones cortas, después del periodo de distribución del 2015, donde al parecer el mercado ya alcanzó su techo, mientras tanto la masa monetaria está adelantándose al índice, indicando la posible caída que podría suscitarse en el Wilshire 5000 y entrar oficialmente en un Bear Market.


En términos de análisis técnico, el índice deja un patrón hombro cabeza hombro, lo cual es una señal más de caída que se asoma este año; patrón similar al que dejó  el mercado en el 2008. Un tema que aún deja de que hablar y despierta la inquietud por olvidarse de buscar los próximos soportes para comprar, volviéndose más atractivo el aceptar el cambio de tendencia y sumarse a las posiciones cortas.

Lo probable es que esta vez la FED no podrá rescatar la caída en picada de los mercados, como lo mencionó el mismo Richard Fisher.